ATEÍSMO
VS RELIGIÓN
¿ES AÚN LA
RELIGIÓN, tal como Marx y Engels la entendían en el siglo XIX, un baluarte de
reacción, oscurantismo y conservadurismo?
Brevemente, sí, lo
es. Su punto de vista se aplica aún a muchas instituciones católicas (el Opus
Dei es sólo el ejemplo más obvio), al uso fundamentalista corriente de las
principales confesiones (cristiana, judía, musulmana), a la mayoría de los
grupos evangélicos (y su expresión en la denominada “iglesia electrónica”), y a
la mayoría de las nuevas sectas religiosas, algunas de las cuales, como la
notoria iglesia del reverendo Moon, son nada más que una hábil combinación de
manipulaciones financieras, lavado de cerebro y anticomunismo fanático.
Sin embargo, la
emergencia del cristianismo revolucionario y de la teología de la liberación en
América Latina (y en otras partes) abre un capítulo histórico y alza nuevas y
excitantes preguntas que no pueden responderse sin una renovación del análisis
marxista de la religión.
Inicialmente,
confrontados con tal fenómeno, los marxistas recurrirían a un modelo
tradicional que concibe a la iglesia como un cuerpo reaccionario enfrentando a
los trabajadores y los campesinos cristianos que podrían haber sido
considerados soportes de la revolución. Incluso mucho tiempo después, la muerte
del Padre Camilo Torres Restrepo, quien se había unido a la guerrilla
colombiana, fue considerada un caso excepcional. Corría el año 1966. Pero el
creciente compromiso de los cristianos –incluidos muchos religiosos y curas–
con las luchas populares y su masiva inserción en la revolución sandinista
claramente mostraron la necesidad de un nuevo enfoque.
Los marxistas
desconcertados o confundidos por estos desarrollos aún recurren a la distinción
usual entre las prácticas sociales vigentes de estos cristianos, por un lado, y
su ideología religiosa, por el otro, definida como necesariamente regresiva e
idealista. Sin embargo, con la teología de la liberación pensadores religiosos
utilizarán conceptos marxistas y bregarán a favor de las luchas emancipadoras.
De hecho, algo
nuevo sucedió en la escena religiosa de Latinoamérica durante las últimas
décadas, de importancia histórica a nivel mundial. Un sector significativo de
la iglesia –creyentes y clérigos– en América Latina ha cambiado su posición en el
campo de la lucha social, poniendo sus recursos materiales y espirituales al
servicio de los pobres y de su pelea por una nueva sociedad.
1.
¿El texto defiende el marxismo o
la religión? ¿Por qué?
2.
¿Puede el marxismo ayudarnos a
explicar estos eventos inesperados?
3.
¿Crees que la religión ayuda a la
construcción de una nueva sociedad? ¿Por qué?
4.
¿Puedo defender la concepción
marxista del mundo o concepción religiosa? ¿Por qué?
0 comentarios:
Publicar un comentario